De Leandro Garcia Casanova
Publicado en el diario La Opinión de Granada el 21/03/2009
De aquí y de allá
Sobre las 20 horas del 4 de marzo, voy con mi coche por la calle Martínez de la Rosa y, al desembocar en la calle Pintor Rodríguez Acosta, tengo preferencia sobre los vehículos que vienen de la plaza Einstein, pero han ocupado los dos carriles de manera que se ha formado un atasco. Como no me dejan pasar, llamo al 092 y le informo al policía municipal de la situación, pero nadie se mueve, de manera que doy marcha atrás y dejo pasar a algunos vehículos. Cuando pido paso se niegan de nuevo, protestando y ocupando el carril de los que bajamos. No se avienen a razones y por un momento me doy cuenta de que aquellos con quienes discuto son capaces de cualquier cosa, a pesar de que saben perfectamente que los turismos que bajamos tenemos preferencia y que han invadido nuestro carril. En vez de discutir y esperar a la policía, opté por dar la vuelta a la manzana y, cuando regresé al mismo punto, la circulación se había despejado. Me acordé del cede y vencerás o al menos evitarás una pelea.